El lugar estaba a reventar, tal como el sold out lo anunciaba desde meses antes. Miles de fans extasiados coreaban cada una de las canciones de la banda, la tercera canción era de las preferidas de Mario y fue la única canción que lo hizo fijar la mirada en el escenario. Al terminar la tercera cancion, Mario notó que su acompañante se encontraba ya a dos personas delante de él y no frente a él como lo había imaginado días antes. A partir de entonces, Mario no pudo dirigir más la mirada al escenario pues imaginaba que Miriam le sería arrebatada en cualquier momento por la multitud. Afortunadamente dos amigos de ambos se encontraban custodiando a Miriam mientras Mario debía permanecer atrás para no obstruir la vista de los camaradas de menor estatura. Miriam brincaba y cantaba de vez en cuando, contagiada por su amiga acompañante que era de las más eufóricas de todo el inmueble. De vez en cuando Miriam volteaba de reojo para tratar de encontrar a Mario pero no lograba cruzarse con la mirada fija de Mario que continuaba clavada en ella de entre los hombros de un celoso novio que envolvía en sus brazos a su mujer (así hubieran Mario y Miriam deseado disfrutar el concierto) y los de un inmune sujeto que no tan fácil se dejaba llevar por la euforia de la gente y que permanecía firme e inmóvil como roble en medio de una tormenta a su alrededor.
Los fanáticos enloquecían más con cada uno de los clásicos de la banda del escenario. Mario intentaba volver a estar cerca de Miriam para protegerla de los empujones que ella tanto detestaba y que solo los soportaba esa noche porque sus acompañantes insistieron en esa sección del inmueble. Mario recibía codazos en las costillas de mujeres huesudas cada vez que intentaba colocarse frente a sus adversarios para estar de nuevo junto al objeto de sus deseos. También recibía extrañas miradas de los que lo rodeaban cuando todo mundo fijaba su atención en el escenario y en los movimientos del vocalista, mientras Mario tenía su mirada hacia la derecha en Miriam contemplando como ella se recogía su mediana cabellera por arriba de la espalda y como lo dejaba caer cuando terminaba de juntarlo todo.
Una fan hace body surfing sobre la multitud y esta a punto de caer sobre Miriam, Mario ve todo desde lejos intentando llegar a proteger a su compañera y es recibido por codazos y empujones de quienes lo rodean y de miradas obscenas que piensan que Mario solo quería tocar a la atrevida fanática. Nada le pasa a Miriam pero voltea a ver donde @$%#& esta Mario cuando mas lo necesitaba. Mario le hace la seña de venir con él atrás de sus compañeros pero Miriam prefiere continuar junto a su mejor amiga y haciendo la seña de que se encuentra bien.
Unas cegadoras luces sobre el escenario llaman la atención de Mario, es el single actual de la banda, la gente se prende y comienza todo mundo a cantar y brincar Mario ve un pequeño hueco entre el novio celoso y una chica eufórica de blusa sin mangas. Mario comienza a brincar junto a la multitud y a empujarse hacia el frente, supera al novio celoso y su novia que continua bajo los brazos del celoso, también la niña de los brazos descubiertos y otra pareja más. Mario busca a Miriam después de su hazaña. Miriam esta del lado derecho. Mario avanzó por el otro frente. Entre Mario y Miriam ahora solo se encuentran sus amigos de nuevo. Otra vez no hay por donde avanzar y Mario no tiene ni idea del tiempo que ha transcurrido o si sus canciones favoritas ya fueron ejecutadas. Su atención continua fija en Miriam y logra colocarse detrás de su tercer amigo. Mario sigue lejos del radio de visión de Miriam y continúa sin prestar atención al escenario. Se encienden las luces y Mario no sabe como buscar a Miriam.
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